sábado, 29 de agosto de 2009

La depresión y la mujer. Se esta cebando en las mías

La depresión. Remaldita enfermedad.
Cuando un jueves 31 de julio de 2008, escribí sobre ella, creí que era la ultima vez que lo hacia e incluso en aquella fecha no lo hacia pensando en la mía.
Últimamente lo estoy haciendo demasiado, y me repito, gracias a no se qué, la mía la deje atrás y escribo por otros que o están o residen muy cerca de la boca del lobo. Donde dije otros, debía haber dicho otras, porque ellas han sido las causantes.
Posterior a la fecha arriba indicada, una niña me puso desgarrador. Intente acercarme a ella por medio de , pero nada conseguí. No se me va de la mente. ¿Qué fue de ella?.. Espero no ocurriera lo peor; algo culpable me sentiría si así hubiera sido.
Sigo con una alerta en Google: Depresión. En mi mundo huyo de las obligaciones, pero el no mantener actualizado me parece traicionar mis principios y negar ayuda a quien puede necesitarla. Unas alarmantes me hicieron volver al dichoso tema.
He escrito otras, algunas con esta etiqueta específica, y algunas con mensajes subliminales.
Sin darme cuenta he derivado (derrota marítima).
Quería escribir sobre lo que para a mi deja de ser casualidad y entra en lo alarmante. Mantengo relación epistolar con tres mujeres y las tres están jugando con fuego si es que ya no se han quemado. No, no voy a citar nombres, incluso una de ellas puede que ya esté tan metida en el pozo que ni esto lea.
Cada depresión es un mundo, siempre lo he mantenido, y estos tres casos me lo confirman. Algo sé sobre esta maldita enfermedad (Por mucho que lo repita nunca será suficiente).
En primer lugar hablare de la más leve. Por causas que desconozco, se ha ido fabricando un mundo en el que vive, incluso cree es el único que existe, dando por normal lo que no lo es. Son varias las veces que me ha dicho: cuando estoy en la intimidad de mi habitación, me pellizco hasta sentir un poco de dolor para demostrarme a mi misma que estoy viva . Te sacaré, ¿verdad que te sacaré?
Circunstancias recientes, muy desagradables, tienen a la segunda en un terreno muy peligroso. No he intimado lo suficiente como para saber en que punto está (para nada estoy haciendo de psiquiatra ni con ella ni con la anterior, simplemente, relaciones humanas) y deseo de ese paso y se abra mas de lo que lo ha hecho. Se que es fuerte y confío en ella. Espero algo más de ti.
La tercera es caso aparte. Iba a entrar en un mundo muy bonito, y a dos días de que esto hubiese ocurrido, su mejor amiga se suicida (ni falta hace decir cual fue la causa). Esta con el agua hasta el cuello y lo que es peor (conozco bien el por qué) rechaza cualquier ayuda. En la fase en la que estás, solo tú puedes dar ese paso decisivo que no te haga pasar al otro lado del filo de la navaja. He intentado muchas veces decírtelo. Si llegaras a leer esto, por favor (como tu le enseñas a tus niños/as), dalo.
En realidad hay una cuarta, pero esta, ojalá sea por mi, yo al menos, ya la veo bien, aunque se que hay penas en sus adentros.
Curioso. Todas mujeres.
He mirado estadísticas, que me confirman que, efectivamente, la depresión se esta cebando en las mujeres, pero no viene al caso.

Es la primera vez que utilizo las tres etiquetas juntas.

Búsqueda en Google de:

2 comentarios:

morgana dijo...

Es cierto que cada dia hay mas personas que estan deprimidas, y muchas veces piensas, que motivos puede tener esta persona a la que parece que todo le va bien, y sin embargo cada día esta peor, yo creo que es una falta total de comunicacion con los demas,estamos en un mundo en el que se han perdido todos los valores, familiares, de amistad, de convivencia, todos vamos a lo nuestro y lo demas no existe, nos encerramos en nosotros mismos, y eso no es bueno, en una palabra, tenemos que tratar de abrinos un poco de querer mas a los demas y tambien a nosotros mismos, o asi lo creo yo. Un abrazo

José Manuel dijo...

Amiga Morgana, ni te imaginas lo que me alegro verte de nuevo por mi blog, aunque siento que sea por el motivo de este escrito. Recuerdas que algo sobre el tema escribí sobre ti y te puse de mal humor, aunque después reflexionaste y dijiste que sin con eso le ayudábamos a alguien bienvenido fuera.
Espero que estés bien y feliz.