miércoles, 22 de abril de 2009

Huir de España para huir de ti mismo

Amiga Silvia, en primer lugar el por qué de este blog: Mi depresión fue profunda (la verdad es que siento cierto pudor al describirla de nuevo), diez años fuera de este mundo, de los cuales lo tres últimos estuve aislado; fueron varias las veces que estuve a punto de terminar con mi sufrimiento quitándome la vida (nadie que no haya pasado por ella, sabe lo que es esta maldita enfermedad, y aquí incluyo a los psiquiatras) y durante todo ese tiempo en lo que a humanos se refiere solo recibí consuelo de unas pocas personas, sobran dedos de una mano para contarlas (mi agradecimiento hacia ellas será eterno) y de dos maquinas, mi vieja Tenere y la computadora (no, no estoy loco). Leer el resto Pues bien personas que me tenían mucho que agradecer y a los que yo consideraba amigos, no tuvieron el detalle no ya de visitarme, sino de ni siquiera hacerme una llamada telefónica interesándose por mi. ¿Valores humanos a prueba de bombas atómicas fue lo que deje allí? ¿Fue esto a causa del estrés que provoca la ciudad y la tecnología?
No te voy a explicar, mis relaciones con la Tenere pero si las de la computadora; tampoco el como descubrí los blog, solo decirte que necesitaba exteriorizar mis penas/sufrimientos y cuando me di cuenta lo estaba haciendo en este. Si te fijas solo tengo tres etiquetas y solo empecé con la de depresión y la de diario.
Te puedo asegurar que cuando lo creé, jamás pensé que nadie leyera lo que para mi solo eran estupideces, pero craso error el mío, poco a poco se fueron acercando por aquí Dedie, Gabby, Rosa, Carabaggio y tantos otras, que siento no poner sus nombres, pero es tanto el consuelo que recibí de ellas que les estaré tan agradecidas, como a las pocas que mencione en un principio.
Aunque esté en un país lejano del que me vio nacer y me relacione con muy buenos amigos, aun tengo mis ratos de soledad; tengo cosas en mi interior que necesito echar fuera, y para mi desgracia esos amigos no me entenderían. Echo de menos a una persona con la que compartir mi vida y cada vez veo más difícil que la encuentre. Me analizo y cada vez me veo más como un perro verde.
Te continúo hablando de este mi blog: Muy posterior al escrito en el que me dejas tu comentario, anuncie que probablemente seria el final del mismo, pero fueron muchas las personas que dijeron que no lo hiciera (siempre he tenido un gadget con mi dirección de correo electrónico y puede que si lo recuerde te explique por qué la quité). Quizás por respeto a los que me lo pidieron, a los que me ayudaron y a tantos otros que ahora son ellos los que lo , no lo hice, pero con tu comentario, otra vez siento el aprieto de hacerlo, pero no por no compartir mis ideas con el mundo, como tu dices y cosa que, me vuelvo a repetir, nunca fue mi intención, sino porque quiero romper definitivamente con el mundo que abandoné y este blog me tiende lazos con él. Personas que como te dije ni acordaron de mí durante mi enfermedad, curiosamente ahora se acuerdan; no se si ahora despierto en ellos envidia o caridad.
El estrés que provoca la ciudad y la tecnología muchas veces destruyen a las personas, volviéndolas más bordes y quizás incluso más hedonistas, pero no por ello son peores. Por favor, desarróllame esto.
La mayoría de los matrimonios con los que me relacionaba, trabajaban ambos y salían para él antes de que sus hijos se despertaran. Bien un familiar o cualquier otra persona los llevaba a la guardería y cuando de él volvían, o bien después de tomarse algunas cervecitas, los niños ya dormían. Me quieres contar que clase de cariño se podía establecer entre ambos. Claro de ahí están saliendo esos a los que en su día me referí.
Cuando leo que la crisis económica es mundial o que África se muere de hambre, doy por supuesto, que hay excepciones, como seria el caso de china que el último trimestre le daban un crecimiento máximo del seis por ciento y ha rebasado el ocho, así que por favor, si vuelves a leer algo de lo que escribí, da por supuesto que doy por hecho que también existen.
No te molestes en compartir tus ideas con el mundo, porque están equivocadas, me dices. En Haga su comentario, deje dicho desde el principio: No esperes de mí la confrontación. A pesar de que la comunicación escrita es susceptible de malas interpretaciones, aclarémoslas como personas civilizadas. No solo no has aclarado como persona civilizada, sino mas bien lo contrario, en que estoy equivocado, a pesar de que en el en el que has puesto tu comentario lo encabezaba diciendo: Se perfectamente que he podido ofender a muchas personas así que si alguien me razona en lo que estoy equivocado y me pide que lo quite o me retracte lo haré sobre la marcha. Igualmente si alguien no esta capacitado para rebatirme y simplemente me dice que se siente ofendido, sin mas, también lo quitare. No amiga Silvia, ni me has razonado en que estaba equivocado y si no estas capacitada para hacerlo, no eres lo suficiente humilde para reconocerlo. La humildad es otro de los y que en su día omití.
Posiblemente haga otro blog, porque jamás me he sentido tan libre como ahora lo soy, y donde posiblemente la única etiqueta sea la de opinión. No, no dejare de denunciar lo que para mi son miserias de este mundo que nos hemos fabricado, y al igual que en este aceptare todo tipo de comentarios y civilizadamente los analizare, pero no porque nadie me lo pida sin más, lo abandonaré.
No huí de mí, jamás, al igual que libre, nunca me había sentido tan satisfecho conmigo mismo. Busco un mundo que se que nunca encontraré, pero haré lo imposible por acercarme lo mas posible a él. Renuncié a muchas cosas por encontrarlo ¿Lo harías tu?
Tampoco vengo con mi depresión; por suerte para mi la deje atrás y aunque parezca una incongruencia, estoy contento de haberla pasado, porque aunque haya perdido diez años de mi vida, volviendo a los símiles, la comparo con la tormenta perfecta y el que consigue capearla ve la calma y con ella un mundo precioso.
¿Desde cuando no has visto un ?
Mi blog lo tenia abandonado y me has hecho volver a él. ¡Gracias!


Búsqueda en Google de:

6 comentarios:

Bettina dijo...

Amigo José:

Te animo a seguir con tu Blog,a que digas lo que te apetezca y sientas en cada momento.
La libertad de expresarnos,es ya la única verdadera libertad que nos va quedando y no debemos renucniar a ello!
Nadie tiene el derecho de pedirte que te inhibas. Los que hemos decubierto tu Blog,somos libres de leerte y si podemos tener un intercambio civilizado,mejor que mejor,amigo José.

No dejaré de leer tu Blog,tiene algo que me atrae siempre.
Que la salud no te abandone,amigo, como así la fortaleza de espíritu y la ilusión de vivir.
Un abrazo afectuoso!

ىilvia. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ىilvia. dijo...

Ay, que me equivoqué.
Me siento alagada y a la vez importante, un desconocido (que a lo mejor deja de serlo si continuamos hablando) me dedica una entrada!
Veamos, yo creí haberme explicado, no estoy de acuerdo con ese texto, y se lo hice saber. No sabía los motivos de su depresión ni nada, sólo leí esa entrada. Ahora ya estoy mejor informada y puedo entenderle, pero sigo pensando que esa forma de generalizar no es correcta. Yo también me siento un perro verde, y muchas veces me ahogo en mis tristezas porque además, no las comparto con nadie. Sin embargo, por mi edad y falta de medios, no puedo coger e irme a otro lugar desconocido. Pero cuando si los tenga, me parece que haré algo parecido a usted, solo que no emigraré a un país tan diferente de España como el que elegiste tú, sino uno mas cercano. Lo que desde luego no tiene duda alguna es que se necesita valor para irse y dejar todo, buscando un mundo mejor que como dices, no existe. Espero que algún día lo encuentres, que "quien busca encuentra", dice el dicho.
A lo que me refería también con lo de la tecnología, es que en un lugar tranquilo, como la mayor parte de países practicamente tercermundistas de Sudamérica, la gente también es más tranquila. Se nota su ausencia de estrés, tienen otra forma de ver la vida, y quizás trabajen mucho mas, y mas duro, que los europeos. Quizá sean paranoyas mías, pero en la ciudad me parece que la gente tiende a ser mas independiente y hedonista.
Gracias por felicitarme por la entrada, es una de mis preferidas.
Si le ofendió mi anterior comentario, no era mi intención. Solo quería hacerle saber que no estaba para nada de acuerdo.
No tuve mucho tacto, lo siento.

José Manuel dijo...

Amiga Bettina, tú, tan cercana como siempre. Pensé en colocar tu nombre, pero no hubiera sido justo, puesto que te acercaste por aquí faltándome aproximadamente un mes para tomar la decisión de abandonar España y anterior a ti fueron muchos los que lo hicieron, aunque los ánimos que me has dado en mi nueva andadura han sido cruciales.
Recuerdo cuando me dijiste: Al enemigo ni agua.
Se de personas que me leen y lo hacen odiándome (algún día te lo explicare), y solo sufre el que odia no el odiado, y no le deseo mal a nadie, aunque a mi me lo hicieran, principal motivo de pensar en otro blog (te lo daría a conocer). Solo deseo que esas personas me olviden.

Un abrazo

José Manuel dijo...

Amiga ىilvia, te aseguro que yo doy por zanjadas nuestras pequeñas diferencias.
No se si seguiremos intercambiando opiniones, pero te agradeceré, si lo haces, no te dirijas a mi de usted (en este país hasta la madre se dirige al bebé con él)
No soy ningún gringo rico de los que por aquí abundan, simplemente, debido a mi depresión me dieron la incapacidad absoluta para todo tipo de trabajo, motivo por el que me dan lo que seria la jubilación y de esta me descuentan lo que le tengo que dar a mi ex que pidió el divorcio en medio de la misma. No, no puedo permitirme el lujo de tener embarcaciones ni nada por el estilo.
Los habitantes de estas tierras no son como los describes. Tu imagen me recuerda a un anuncio que circulaba por aquellas televisiones de una bebida.
De tu blog deduzco que tú también necesitas exteriorizar cosas, por lo que supongo que tampoco tienes muchos amigos las comprendan. No solo no te digo que lo abandones, sino que te animo a que sigas con él; para mi no hay nada tan bonito como echar al aire nuestros sentimientos.
Un abrazo

Bettina dijo...

Estimado José:

Doy gracias a Dios,por el regalo de carecer de los sentimientos de odio y envidia.
Siento hasta lástima por ésas personas,que mantienen vivo el odio, en éste caso, hacia tí.
Esas personas, así, ni viven ni dejan vivir! qué inutilidad más absurda ! qué tiempo precioso pierden en buscar su propia felicidad,que si la encontraran,también la podrían dar a su entorno.
Las personas que alimentan algún odio están estancadas,ancladas en un mundo paralelo,yermo e inútil,detenidas en el tiempo y privándose de un crecimiento personal de valores humanos.
Siento mucho,estimado José, que padezcas a ésta clase de personas, pero, alégrate de no ser así como ellos y juntos ,podemos sentir una profunda lástima por ellos,porque sus almas se retuercen en ése espantoso sentimiento.
A tí, te veo, lleno de cualidades.No haz parado en tu crecimiento personal y éso te ha convertido en un ser libre,seguro,que sabe vivir consigo mismo,que no es poco.
Un abrazo muy cordial !