lunes, 26 de octubre de 2009

Problemas de residencia y cuasi riña del Negro con Alvarito

Me desayuno con un correo de Steven, contestación a un par de ellos que le había mandado interesándome por la tramitación de mi residencia, en el que me daba no muy buenas noticias. Leyéndolo estaba cuando gmail me avisa de que tengo otro. También era de él y en este me dice que me ponga en contacto cuanto antes. Dejo este aparato y me acerco al teléfono. No podía ser menos, no funciona. Si has pensado bien, ¿y como tenia internet? No es la primera vez que me ocurre, y viceversa, que tengo teléfono y no tengo conexión a internet.
No me parecía bonito ir en bañador, así que me pongo pantalones y camiseta y me voy a buscar a mi amiga (…) (no le gusta verse reflejada en el blog).
Hablo con Steven y me da detalles de que Fernando, retiró documentos míos para llevarlos al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, pero que no los ha devuelto. También les faltan mis huellas dactilares y el ingreso en el Banco de Costa Rica de cierta cantidad de dinero.
¡Vamos a ver!.. ¿No será, como me dijo Fernando, que abrieron otro expediente y no es el que tu estas viendo?
No, porque en este, aparece su nombre y el poder que tu le hiciste.
Llamada a Fernando, aunque sabia de su inutilidad. Hace más de un mes que lo intento y no consigo hablar con él. (…) hace varias llamadas y consigue el teléfono de su oficina y sabemos que por ella va de tres a cinco de la tarde.
Curioso personaje este Fernando. Era funcionario en Migración, pero ve que los que ganan dinero, no son ellos, sino los que arreglan documentos en especial a los gringos, por lo que decide dejarlo y pasarse al otro bando. Conoce el funcionamiento interior de Migración y los recovecos del otro lado [sobornos y demás (corrupción)]. Si necesita un poder, el se busca un abogado, le paga su mordida, pero el que ejerce como tal es él.
Me vuelvo.
Otra vez a través de internet le pido a (…) que me haga un reporte (aviso de avería) a la compañía telefónica. Lo hace y me dice que no tardaran en venir. No me muevo de aquí a sabiendas de lo que ocurrirá. No han venido.
Ni he podido llamar a Fernando, ni me han arreglado el teléfono. Por mucho que yo mismo me diga que ya soy tico, sigo desesperándome con su forma de ver el mundo. Su pura vida, aun no circula por mis venas.
Me voy a la playa con la esperanza, de dejar atrás mi cabreo y cargarme de energías. Mi mesa libre y en la de al lado, estaban Giovani o Giovanni, que de los dos hay, acompañado de su mujer como no podía ser menos (se apoyan uno con otra cuando van bien bebidos), Alvarito y Cartago. Aparece en su bicicleta el Negro [así le llama todo el mudo y la explicación es bien sencilla, es negro (su nombre es Jorge)] y se mete con Giovani/Giovanni. En su defensa sale Alvarito y pronto se le une Cartago.
Después de las frases que escuchaba creí que la cosa no acabaría bien:
Si busca hombres aquí hay hombres
Si quiere pelear conmigo, no le tengo miedo
Me lo reviento con cualquiera
Usted no es mi amistad y toda esa mierda
A nadie le tengo miedo yo
Si usted quiere machete, machete
Ni que decir tiene que bien al principio o al final de cada frase, el mae no faltaba.
Alvarito es el que mas grita. También el más borracho.
El negro, se iba y volvía.
La cosa se diluye entre los efluvios alcohólicos, y de los otros, y la cosa queda en nada.
Está visto que hoy no ha sido mi día.

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2 comentarios:

Carla dijo...

Igual que tú casi desesperada durante mucho tiempo para obtener la residencia, pero no en Costa Rica, sino al contrario, en España donde vivo hace 7 años. Soy tu caso contrario en casi todo, una tica que decidió irse a España, no para huir del amor y su vida, sino para realizarlo y hacerle frente, no para salir de una depresión, sino para casi entrar en ella, no para hacer nuevas amistades, sino para echar de menos a las que dejé atrás; en este momento ya vivo otra realidad, soy más realista y ya casi no me opongo a mi vida aquí, estoy semi adaptada, aunque mi entorno no hay manera que intente adaptarse a mí en lo mínimo, eso aveces me desespera pues me hace sentir como un perro verde a pesar de comprender e incorporarme a su estilo de vida. Imaginarás que el acelerar mi manera de hacer las cosas -a diferencia de como las hacía en mi país- me ha pasado factura, aquí he conocido el estrés y la ansiedad, desgraciadamente estoy aprendiendo a vivir con ella pues ir en contra es más contraproducente a mi salud mental y física. Es cierto no hay lugar idóneo para vivir, aunque el entorno pueda influir, la verdad es que uno hace el sitio al que quiere pertenecer aunque para ello siempre haya que pagar un precio. Yo imaginaba muy diferentes las cosas antes de venir aquí, me equivoqué en muchas y encontré en muchos casos lo contrario a lo que esperaba.
Ahora llevo 4 años esperando la doble nacionalidad en un proceso que supuestamente dilataría 2. Una homologación de un título me ha tardado 2 años cuando en teoría tardaría 6 meses. Cotizo, pago impuestos, sin embargo soy una pseudo ciudadana de tercera categoría, no puedo votar contra quien me quiere subir los impuestos, o me ha enviado al paro. Sigo entrando a España con el pasaporte costarricense y nunca faltan las pegas. Soy esposa y madre de españoles, uso jerga española, comprendo el valenciano, cocino platos españoles, cumplo con mis deberes a raja tabla, todo cuanto he logrado y hecho en mi país lo he tenido que ir rehaciendo aquí, desde la licencia de conducir hasta una licenciatura, nunca he querido saltarme las reglas sociales, las políticas y la ley del país al que he decidido ir, pero ello no es suficiente, burocracia hay en todas partes y hasta dentro de 2 años ( a 9 de estar en España legalmente) voy a poder entrar con un pasaporte donde no tenga problemas en el país donde vivo... Esto también es desesperante!!!
Espero que tú tengas mejor suerte y no te dilate tanto como a mí.
Saludos.

José Manuel dijo...

Querida amiga Carla, ni te imaginas como siento todo lo que te está pasando; quizás pocos comprenderán como yo como te sientes.
Mi caso es una mierda (perdona la expresión pero imagino que estarás acostumbrada a escucharla por ahí) comparado con el tuyo. Porque quisiste o porque las circunstancias mandan, tú echaste raíces en aquel puñetero país, mientras yo soy tan libre como un pájaro y en el momento que se me calienten los cascos vuelo de aquí.
Si, abandoné aquel país porque no acepto la forma de ver el mundo de mis compatriotas, y la verdad sea dicha tampoco la de los ticos es la que deseo, pero he llegado al convencimiento de que el mundo que deseamos se lo tiene que construir uno esté donde esté.
Mi entorno no hay manera que intente adaptarse a mí en lo mínimo, me dices. Desgraciados los que hacen esto contigo, todos ellos debían de pasar como mínimo un año fuera para que sintieran en carne propia lo que es eso.
Aquí he conocido el estrés y la ansiedad, desgraciadamente estoy aprendiendo a vivir con ella. El estrés es necesario, me imagino lo sabes, pero el estrés continuado te lleva indefectiblemente a la depresión, y en esto sí que puedo asegurarte que nada en la vida, merece la pena si acabas en ella (solo la que la hemos pasado sabemos lo que es, ni siquiera los psiquiatras), así que ándate con cuidado. Te repito: nada en la vida merece la pena si el fin último es la depresión.
Hay cosas que hace tiempo que supere y espero que tu, cuanto antes, las borres de tu imaginación. ¿Qué más da viajar con pasaporte tico o español? No dejan de ser papeles y el tener la nacionalidad que sea tres cuartos de lo mismo. Si yo me desespero es porque ni siquiera sé si estoy legal en tu país. También el que todo el que huela a extranjero es susceptible de estafar; conmigo lo han intentado todos los abogados que cogí y al final me tuve que hacer yo todos los documentos y llevarlos a Migración. Con posterioridad desaparecieron de ese organismo y curiosamente me aparecían previa entrega de quinientos dólares. Dije que no me iba sin ellos. Arme tal escándalo allí que me amenazaron con llamar a la policía. Como consecuencia de esto me salió un amigo entre los funcionarios que es el que más se esté interesando por mí residencia.
Me salí por la tangente y estoy hablando de mí en vez de ti.
Más grave me parece que hayas entrado en las estadísticas de los parados. En eso si que somos diferentes (ticos y españoles). Aquí hay mucha más solidaridad. Se palpa. Allí no dejas de ser un número incluso para tus más allegados.
Ojala te pudiera transmitir algo de lo pasota que me he vuelto yo. Claro que ante encontrarte sin trabajo si es necesario el dinero que ingresabas, no se puede ser.
No sé que mas decirte, quizás que me gustaría estar ahí para hacerte sentir un amigo a tu lado.
Si quieres seguir en contacto conmigo y que no sea por este medio, aquí tienes mi correo: master2645@gmail.com

Un abrazo

Otrosí digo: Puede que esto te ayude en algo.