martes, 3 de marzo de 2009

Niños de la calle en un pueblo de Costa Rica

En mis tertulias de la playa, llegue a conocer a la gran mayoría de las personas de este pueblo en el que decidí asentarme en Costa Rica, hombres por supuesto, puesto que las mujeres solo aparecen por allí en caso de que vayan acompañadas por sus parejas, y cuando lo hacen no se sientan con los grupos de hombres, sino que lo hacen en mesas aparte o se acercan a la playa, o solas con su prole pero a horas mas tempranas de lo que yo lo hago.
Leer el resto Los ricos, ¿ricos?, una vez satisfecha su curiosidad de conocer a un extranjero que habla su mismo idioma y que no es gringo, han dejado de acercarse por mi mesa (para mi es un misterio donde se reúnen si es que lo hacen en algún sitio). También es verdad que hay otra clase, para mi indefinida, a los que saludo todas las tardes, siempre sentados a las puertas de sus viviendas y que la única forma de verlos en lo que llamaríamos el centro del pueblo es en la tienda de comestibles.
Hace algunos días, me encontraba solo sentado en mi mesa, cuando se me acerco un chaval de entre veinte y veinticinco años vendiéndome unas zapatillas que según él son las que vendían en un hotel cercano pero que él lo hacia mas barato. Me encanto su forma de dirigirse a mí y la forma de hacer sus ventas. Rebosaba amabilidad, simpatía, pero lo que mas llamo mi atención es su forma de vender el producto; se le notaba una gran experiencia en estas lides.
¿De donde eres? Le pregunto
De aquí del pueblo
No quieras engañarme como a un gringo, que conozco a toda la gente de aquí y a ti no.
Bueno, en realidad soy de San José, pero vivo aquí.
¿Dónde?
En una cabaña junto al cementerio.
¡No me digas que somos vecinos y no te conozco!
Es que llevo tiempo fuera del pueblo
(Me explica que anduvo en los pueblos turísticos de las cercanías)
¿Vendiendo droga?
Mala cosa esa. No, he estado en la construcción, pero por allí se ha dejado de construir
(Estalló la burbuja inmobiliaria) y por aquí tampoco hay mucho trabajo.
Tendrás pareja ¿no?
No en la cabaña en la que vivo, estoy con otro muchacho y alguna que otra pareja pero estas no son fijas
¡Una comuna... Vamos!
No me entiende
Cada uno lleva algo al final del día y a mi me ha tocado hoy el pan
Termino dándole algunos colones y se despide de mí con su exquisita amabilidad
Ayer lo volví a ver y le falto tiempo para venir a saludarme.
Hemos congeniado.
¿Vendes muchas zapatillas?
No ahora estoy dedicado a la pesca del trasmallo, pero con el viento norte que sopla no podemos salir.
Me acercare por tu casa a veros
Mañana espero y tendré preparado un ceviche y un pescado para comérnoslo
. Estúpido de mí que no fui. Tengo que reconocer, que dentro de su escasez, lo comparten todo.
Esta tarde se me vuelve a acercar y no tarda mucho en recriminarme que se quedo con el pescado preparado y se sienta con nosotros. Yo lo estaba con Javier, con Rolo y con Carlos. Viene con su amigo Yocsan. No eran conocidos para Javier ni para Carlos y al ver que conmigo hablaban como si nos conociéramos de toda la vida, ellos también tratan de investigarles. La acampada ha sido en el manglar, hay cocodrilos pero no les importa porque disponen de una escuadra y de un machete, todas las noches encienden unas fogatas y la policía ha estado varias veces para echarlos. Según deduzco la panga y el trasmallo también la han tomado “prestada”.
Que tiene en común este Diego con Nelson, Jose, Oscar, Edwards, Javier, Luis, Raquel y tantos otros con los que me relaciono. Todos han sido hijos de la calle.
¿Motivos por los que llegaron a serlo? Son muy diferentes las causas; a unos no los reconocieron los padres (el padre), quizás el motivo que mas dolor les causo entre todas las demás, en otros la miseria en sus casas, los menos eran unos personajillos que veían que en aquel ambiente poco progresarían así que se escaparon en busca de una vida mejor, maltrato por parte de sus progenitores y resumiendo cada uno arrastra una historia.
¿Como les fue en esa vida? Pasaron miedos (uno duerme con una pistola bajo la almohada a pesar de haber pasado muchos años desde aquello), vendieron flores, papas, lotería, emigraron a Canadá, a la mas cercana Panamá, a Alemania, trabajaron en la construcción, ganaron dinero, uno es, en la actualidad, dueño de un hotel de cabinas, pero los mas cayeron en la puñetera droga y aunque la mayoría están por dejarla, les ha hecho perder un tiempo precioso y a otros los veo de difícil recuperación.
En su conjunto personas maravillosas, desprendidos y como dije anteriormente, todo lo que tienen lo comparten. Los puedes soltar con los ojos vendados en medio de cualquier lugar de Europa y no solo no se morirían de hambre sino que se les antojaría que habian despertado en el paraíso.
Doy por supuesto que Costa Rica no es Brasil, ni tampoco mi pueblo es indicativo de lo que pasa en el país, pero investigo un poco y algo va mal. En primer lugar ninguno de los que he citado nació aquí, y si aquí han recalado estos en cuantos otros lugares lo habrán hecho otros. Busco estadísticas pero hacerlo por estos parajes es como encontrar una aguja en un pajar, pero si encuentro este , y en especial este que a mi al menos me ha puesto los pelos de punta.


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4 comentarios:

Víctor dijo...

Saludos leí el artículo adjunto y la verdad es que no se termina de entender como a día de hoy siguen pasando estas cosas. Me gusta leer tu blog de vez en cuando, ya que escribes noticias que no se ven en los telediarios de aquí de España. Nos imaginamos que no todo el mundo esta "tan bien" como nosotros, pero como no lo vemos nos termina por dar igual. Por cierto tengo una pregunta. Supongo que lo habras explicado una y mil veces pero yo todavia no lo he leido. Me podrías decir en pocas palabras ¿por que fuiste a Costa Rica?. Un abrazo.

José Manuel dijo...

Amigo Víctor, me limito a transcribir lo que digo en el encabezamiento de mi blog: Después de pasar por una profunda depresión que me tuvo fuera de este mundo unos diez años, y cerca de la muerte, desperté en uno que vi que no era el mió. La falta de valores humanos en lo que llaman, eufemísticamente, el primer mundo ha llegado a limites tan extremos que no lo soporto, motivo por el que he decidido abandonar el país que me vio nacer, España, para venirme a vivir a Costa Rica donde pienso los encontraré. El tiempo dirá si me equivoco.
Anduve por mucho mundo y te puedo asegurar que el que yo busco no existe, pero siempre es bueno imaginarse que puede existir. Intentar buscarlo es un desafío bonito.

Saludos

Anónimo dijo...

No puedo entender como en una sociedad mundial donde los pequeños deberían ser lo más importante, dejemos que ante nuestros ojos se destruyan tantos niños en Costa Rica. Tiene mucha razón en decir Victor que como no lo vemos nos termina por dar igual. El problema mas grande es que el PANI a dado muestras de ser una entidad deficiente, y a ningún costarricense parece importarle eso, es la entidad encargada de velar por el bienestar de los niños de este país y no lo hace de la mejor manera, y bien por último decir que este escrito y su artículo adjunto nos debería de hacer pensar más en esos pequeños que son el futuro de un país.

José Manuel dijo...

De acuerdo con el Censo Nacional de Población del 2000, la cantidad de niños, niñas y adolescentes del país suman un total de 1.458.416, distribuidos por grupos de edad.
0-5 años y 11 meses 587.780
6-11 años y 11 meses 423.796
12-17 años y 11 meses 496.840
De una población de 4.016.173 (2005 est.), los niños comprendidos entre 0-11 años y 11 meses, edad de mayor riesgo, supone el 25,19 % del total. Demasiados niños como para que un gobierno sea del país que sea no les preste la atención debida.
Otra cosa que al menos por esta zona, no se le da importancia es que la gran mayoría acaban la escuela pero muy pocos los que lo hacen en el colegio. Solo conozco a uno que ha accedido a la universidad, al resto de la juventud hablarles de eso es como si le hablaras en chino mandarín.
Ya en su día hablé de eso y entresaco una frase: “No es que no nos vean, es que no quieren vernos”´
Como bien dices el futuro de este bello país no se presenta nada halagüeño.