jueves, 17 de mayo de 2007

Castración de Fideo


Fideo me estaba pervirtiendo a mis otros dos perros; se pasaban mas tiempo fuera que aquí en la casa. Ya se escapaban por cualquier sitio. Hable con la Asociación Amigos de los Animales, refugio donde adopte primero a la Penca y con posterioridad al Chumbo para que ambos se hicieran compañía, y me dijeron algo que ya suponía: Los perros huelen a una perra en celo a kilómetros de distancia y que la única solución que tenía era la castración. No creo haber dicho que cuando adopte a los otros dos ya una venia esterilizada y el otro castrado.
Estoy totalmente en contra de cualquier clase de mutilación. No hablo ya de la ablación a la mujer o la circuncisión a los varones judíos (De esta ultima, parece como si hubiera miedo de hablar), pero es que hay otras mas arraigadas en la cultura occidental, como el taladrar los lóbulos de las orejas para después colgar los aretes. A mi ex se lo advertí bastante en serio, que no se le ocurriera hacérselo a nuestras hijas, pero me cogió navegando y cuando volví, ya se los había taladrado. Ahora los jóvenes y otros menos jóvenes han descubierto el piercing, y se taladran labios, lengua ombligo y todo aquello en lo que ellos crean llamar la atención. Pasaba por alto los tatuajes; se pintan el cuerpo como si de una tela se tratara. Sinceramente creo que el cuerpo no esta hecho para eso. Siempre nos hemos reído de las tribus primitivas, que hasta cierto punto lo hacían con otra lógica (Los indios se pintaban la cara para guerrear pensando que así intimidaban al enemigo).
Esta mañana me he decidido y he llevado al pobre Fideo a castrarlo después de llegar a la conclusión de que así evitaba males mayores. Mutilación ejecutada.
Cuando volvía, el pobre animal venia con los efectos de la anestesia, pero el que venia hecho una mierda era yo. No se si existe la fobia social, pero si existe, yo la tengo. Circulación imposible, gente pitando en los semáforos, vueltas y mas vueltas para encontrar un aparcamiento, gente andando por la calle con unas prisas como si llegaran tarde a donde fueran. ¡Este mundo esta loco!

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1 comentarios:

Enrique Padilla dijo...

Si los perros no castrados son muy inquietos, y jodedores. Por eso yo tengo una sola perra, la Brisa.