viernes, 27 de abril de 2007

A Rosa, Dedie y Enrique. Alivio en mi depresión




Cuando he tenido conciencia de que estaba saliendo de la depresión, siempre he tenido en mi mente que han sido dos maquinas las que más me han ayudado en los momentos fatales. Han sido mi moto y esta que tengo delante. No soy tan estúpido como para creer que hayan cursado estudios de psiquiatría ni que tengan sentimientos, pero algunos me tomaran por loco si digo que mi subconsciente me hablaba a través de ellas. No, no estoy hablando en sentido metafórico, cuando digo que me hablaban en especial la moto, es que mi sentido del oído la escuchaba.
Otro día hablare de mi moto, hoy le ha tocado a eso que en España llamamos ordenador (Hoy estoy cabreado con el diccionario de la RAE). Quiero dejar constancia de que durante el último trabajo que tuve, le tenía verdadera manía. No comprendía como compañeros míos, que desarrollábamos trabajos de ingeniería, todo lo resolvieran sentados delante de él sin hacer un seguimiento de las obras in situ. Antes que me sirviera de vía de comunicación con otras personas (Sentía hasta pánico del trato con el prójimo, ansiaba la soledad), me fue guiando para desviarme, de los pensamientos funestos. ¿Cómo lo hizo?...Pues no sabría contestar a esta pregunta. La mano se me iba al ratón (Otra palabreja. Es seguro que en el castellano, hemos perdido la imaginación) y como con la escritura automática, me iba transportando a otros mundos. Sin conocimientos de ninguna clase, hice páginas Web, aprendí a crackear, a estudiar cosas que el trabajo me había impedido hacerlo a conciencia, algunas de ellas incluso relacionadas con el mismo trabajo (El único modelo matemático de la red de agua potable de Granada está aquí enfrente y aquí dormirá el sueño de los justos, porque no se lo pienso dar a los excompañeros que tanto se han preocupado por mi).
Tengo la impresión de no haber sabido transmitir lo que me ha ayudado el ordenador en mi enfermedad.
Empecé a comunicarme con otras personas cuando ya estaba seguro de haber vencido, aunque vuelva a ponerme tétrico, a la muerte. Uno de mis primeros proyectos fue el de abandonar esto que llaman el primer mundo al que culpaba de muchos de los males que aquejan al ser humano, por lo que tuve muchos contactos con personas de Centroamérica, tanto mujeres como hombres. He hecho varios blog y también me han dejado muchos comentarios, la mayor parte de ellos anónimos. Es curioso que cuando ha salido a relucir mi depresión, muchas de ellas han intentado sacarme de la misma a través de dios, y hay cosas que ni la depresión cambia y una de ellas es mi ateismo.
De todas las personas con las que he contactado, que vuelvo a repetir han sido muchas, solo con tres he encontrado ese feeling (No he encontrado una palabra en castellano que defina mejor lo que quiero transmitir) que hace que dos almas se unan en la distancia. No hablo ni de amor platónico ni de sexo, una de ellas es hombre, mi amigo Enrique, nicaragüense él (Se con seguridad que aunque no tengo nada en contra de ella, la homosexualidad no es lo mío), y las otras dos, la mujer de un hermano mío y mi amiga Dedie, en especial con estas ultimas (Lo siento Enrique). Pienso que existe y que las mujeres, no todas, lo tienen mucho más desarrollado que los hombres, y es el sexto sentido. Ellas dos lo tienen. Lo de Enrique es otra cosa y supongo es la humanidad que desprende. Aunque ellas no sean conscientes del bien que me han hecho, de lo que si estoy seguro es que difícilmente les podré devolver nada a cambio.
PD Por preservar vuestra intimidad no pongo vuestras fotos.

Búsqueda en Google de:

3 comentarios:

Anónimo dijo...

tengo que agradecerte que me hayas incluido en tu blogg y quiero que sepas que si de algo ha servido tus charlas conmigo a traves del chat para quitarte algunos malos ratos ya con eso me doy por satisfecha gracias

Dedie dijo...

A veces me causas tanta ternura! Yo también , como anónimo ( me dirijo en este paréntesis a él para decirle que eso del anonimato queda un poco feo), te lo agradezco enormemente. Eres una persona excepcional, y sabes en que lo muestras? , pues en esa manera tan natural de expresarte, de mostrar tu alma y tus sentimientos, pareces tan transparente que todo eso que cuentas de tu ex se me hace incomprensible ( bueno , habrá que entenderlo desde su enfermedad).

Yo también valoro mucho la amistad, esa amistad generosa basada en la atención atenta de las palabras del otro, y basada también en la comprensión hacia cualquier tipo de problema. Es muy fácil hablar de cosas triviales, y muy difícil escuchar o hablar de cosas profundas, que toquen el alma. Cuando se produce el encuentro entre dos personas que se entienden ( no sólo en la trivialidad)se produce el milagro . El milagro de poder dejar a un lado la soledad y poder dar , de esta manera, un giro a nuestra mirada.

Un biquiño.

Enrique Padilla dijo...

Gracias por considerarme tu amigo. Crees que la gente te puede confundir con homosexual por tu referencia a un varón? Recuerdo que amamos a nuestros padres, un hombre y una mujer. Amamos a nuestros hijos, que son varones y ese amor no tiene matices, ni colores rosados. Amamos a Cristo (los cristianos) y esos amores no tienen connotaciones. El amor es transparente sin colores.