lunes, 23 de abril de 2007

¿Duele la muerte? Reflexiones macabras

Voy a hacer unas reflexiones un poco macabras, pero creo que no hay que seguir la táctica del avestruz y cuando llega una desagradable intentar evadirse, sino presentarle cara y de lo que aquí escribo yo aseguraría, que todos alguna vez en la vida, nos ha pasado por la cabeza
Vaya por delante que ya pase la fase de la depresión en la que ansiaba la muerte, e incluso la busque en tres momentos de la misma. A pesar de no haber salido por completo, considero la vida maravillosa; aunque, como creo haber dicho ya, si llegado el momento, no me cambia la forma de pensar, no le tengo miedo quizás por el hecho de haber estado tan cerca.
Todo esto me ha venido a la mente después de hablar de los crímenes cometidos en nombre de las religiones y en especial después de ver en un video a unos miembros de Al Qaida cercenar la cabeza de un prisionero.
¿Duele la muerte? ¿El por que se le tiene tanto miedo, si el que tiene ese temor nunca a pasado por ella? Si la mayoría de las religiones prometen grandes placeres, no solo no debíamos tenerle miedo, sino desearla. Esto me hace pensar que nuestro instinto nos dice que no es tan agradable.
He leído sobre el tema, y en especial un artículo del psiquiatra forense don José Cabrera, con más de 1500 autopsias sobre sus espaldas y según él cuando se abre un cadáver, este cuenta como han sido sus últimos minutos, sus últimas horas.
Al parecer cuando se acerca la muerte, hay que diferenciar entre lo que son los síntomas de lo que es la agonía y otra el cortejo de síntomas que tienen que ver con lo que se avecina.
La agonía (del Griego αγωνία, agonía "el sufrimiento extremo") es el estado experimentado por un ser vivo antes de la muerte.
En lo que se refiere al cortejo de síntomas que tienen que ver con lo que se avecina, hay dos casos bien diferenciados: El que no lo acepta y el que la desea. El primero es el que después de un largo proceso de enfermedad, no termina de creerse que se esta muriendo, y el segundo es claramente el de los suicidas. Aunque parezca una incongruencia el que menos sufre es el suicida. Los suicidas eligen un método rápido y no doloroso y encima el cortejo de acompañamiento es una liberación del sufrimiento de esta vida. Aunque en otro lugar explico por que no llegue a consumar este acto si recuerdo perfectamente el placer que sentía cuando pensaba que el momento fatídico se acercaba. Era como un subidón de adrenalina.
¿Y la agonía en si? Aquí también me da que interviene el instinto, porque los tipos de muerte que eligen los suicidas suelen ser los menos dolorosos, la ingesta de pastillas y la, el corte de las venas, o la inhalación de monóxido de carbono. Según este especialista esta ultima es la menos dolorosa y rápida. ¿Cuáles serian las más dolorosas? Pues al parecer, la peor es morir de sed; provoca un dolor de cabeza cien veces superior al de una resaca aparte de un repentino episodio de nieve visual, disminución de la presión sanguínea, vértigo y desvanecimiento al ponerse de pie debido a una hipotensión, delirios, inconsciencia, y encima dura de tres a siete días. Otra que no se queda atrás es la de morir quemado, en esta se estima que el dolor que se experimenta es mil veces superior al que se siente al poner una mano sobre una sartén al rojo. Recordemos que esta era la muerte elegida por nuestra santísima inquisición para los que no comulgaban con sus ideas.
Ya solo me quedaba que sentían los que morían degollados, como en el video de Al Qaida y lo que mas se le asemeja es el del guillotinado. Según este psiquiatra forense, se sufren dos segundos de dolor extremo, ya que pasados estos se cae inconsciente por la hemorragia, aunque el cerebro conservara sangre y oxigeno para sobrevivir quince segundos más.
El próximo escrito prometo que será acerca de las flores, pero como he dicho, aunque lo hayamos rechazado, todos hemos tenido este pensamiento alguna vez en la vida.

PD Con posterioridad a este escrito describí

Con fecha 07 de Agosto de 2009 leo en la web lo siguiente:

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3 comentarios:

Enrique Padilla dijo...

ME GUSTO ESTE ARTICULO SOBRE LA MUERTE, YA SABES ES MI TEMA FAVORITO, ES UN POCO MI OBSESION AUNQUE AUN NO DESEO QUE ME LLEGUE LA HORA, TODAVIA HAY ESPACIOS EN QUE ME SIENTO FELIZ Y DESEO VIVIR MAS, PERO SI, ME GUSTAN LOS TEMAS DE LA MUERTE.

Enrique Padilla dijo...

también cuando hablas de lo difícil que es el cultivar es cierto, parece más un arte que ciencia. Te lo digo porque mi tía y mi tío eran agricultores, y les dio mucho quebradero de cabeza ese negocio.

Primi Hendrix dijo...

Hola, asceta. He leído por casualidad tu blog, hoy 7 de mayo del 08, mientras busco la manera de morir de una puta vez. Llevo unos días que sólo pienso en eso, pero el problema es que soy un cobarde, como para todo en la vida, y no sé cómo hacerlo. Estoy harto de decepcionar a todo el mundo, de hacerle daño a los pocos que aún me quieren, y creo sinceramente que lo mejor para ellos es que me muera de una vez, al principio sufrirán, pero a la larga verán que ha sido lo mejor. Toda mi vida ha sido un continuo fracaso, y a mis 42 años he sufrido el peor. Hace poco, en uno de los pocos momentos buenos de mi vida, conocí a una mujer de la que me enamoré como nunca me había pasado. Ella me ha querido, lo sé, pero después de unos meses conviviendo juntos, me ha ocurrido lo que siempre me pasa: la he jodido. Sea por el motivo que sea, el caso es que me ha dejado, y es lo mejor que ha podido hacer, porque compartir la vida con alguien como yo es una locura, una pérdida de tiempo, una decepción continua. Pero este último fracaso me ha hundido del todo, ha sido el último empujón para caer en el pozo de la depresión total, y no puedo evitar hacer balance de mi vida, un inutil inseguro, un perdedor nato, un fracasado que nunca ha dejado nada bueno atrás, ni como recuerdo siquiera, ya me extrañaba haber tenido tanta suerte al conocer a una chica estupenda y que se enamorara de mí, pero claro, tarde o temprano tenía que darse cuenta de quién soy en realidad. Ya no puedo más, si no fuera tan cobarde ya estaría muerto, no sé qué coño hacer, necesito ayuda, estoy más solo que nunca, el poco ánimo que me quedaba ha desaparecido con ella, y con este último fracaso siento que se cierra un círculo, ya está bien, joder, estoy muy harto de esta puta vida, por favor, no sé que hacer, por favor ayúdame...