miércoles, 9 de julio de 2008

Hablemos de Costa Rica

No se exactamente como llegue a tu blog, lo más probable es que buscara contactos que me contaran como era tu país, pero había algo en él, que me hizo volver muchas veces, algo que quitaste del mismo y no te voy a preguntar el por qué, y era un video que le hiciste a tu hijo Paulo. Al pobre lo sometías a un interrogatorio, del que se zafó muy bien. Al fondo se veía tu mujer, con aguja e hilo, dando unas puntadas.
Era una bonita escena familiar de la cual lo que mas me llamo la atención, es la entonación de voz con la que dirigías a tu hijo. Los americanos tenéis una forma de hablar, que para vosotros es normal, pero para si la quisiéramos por esta parte del océano; aparte de su musicalidad, dejáis traslucir vuestros sentimientos y en ella dejabas ver el amor que por tu hijo sentías. Te aseguro que mi cabeza obsesionada por la depresión, me decía una persona así jamás caerá en esta maldita enfermedad.
Te despediste de tu blog, y en esa despedida ya observe algo que me extraño. Aunque sacadas de contexto, decías: Sentí que algo había muerto. Aún no sé si me doy cuenta realmente de qué fue lo que murió. Ese día no pude pensar, no pude analizar nada, no leí ningún periódico, no vi televisión, ni siquiera encendí la computadora. Con todo lo que mas me llamo la atención fue: Hoy 25 de octubre he despertado a la 1:30 de la mañana sin poder dormir. Es un síntoma este último que debías enseñarlo en el colegio, porque el despertarse una o varias veces por la noche es uno de los primeros síntomas, o puede que el primero, de que tu estrés ha sido tan continuado, que ya has matado cantidad de neuronas, y que la trasmisión de las que te quedan, es mala debido a que te fallan los neurotransmisores.
Hasta tu subconsciente te traiciono cuando elegiste la imagen.
Continúas en un mundo nuevo que para que te voy a describir. No comprendes que esto te pueda pasar a ti.
Una amiga que me dice que no comprende por qué me deprimo si tengo casi todo para ser feliz: una familia estupenda, un trabajo, etc, me decías ayer. Ni te imaginas la cantidad de chorradas que a mi me dijeron, menos mal que estaba blindado porque ya mi psiquiatra me lo había advertido.
Como he repetido muchas veces, cada depresión es un mundo y no seré yo el que te de consejos, solo voy a repetirte dos formas de actuar que a mi me han hecho mucho bien y no con esto te estoy diciendo que sean buenas para ti. ¡Que tu Dios me libre!
Haz en cada momento lo que se te apetezca. Si es no hacer nada, pues a no hacer nada, si es ganas de llorar, pues a llorar.
No hagas proyectos que no puedas cumplir. Yo esta la lleve al extremo de no hacerme ninguno.
Hay una de Joan Bautista Humet, con la que quizás te identifiques, aunque para mí las dos últimos versos, no se han cumplido. De todas formas aunque hay agoreros que dicen que de aquí no se sale, si en algo creo en este mundo, es en que sí.
Posiblemente en otoño nos veamos, y seria una gozada que ambos nos estuviéramos riendo de lo que nos paso.
Saludos a tu familia y cuida de ella, porque una cosa si es cierta, que nosotros no vemos su sufrimiento y puede llegar el momento que el mal que les infligimos no tenga marcha atrás.

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1 comentarios:

José Manuel dijo...

La verdad es que me tiene escamado como ha aparecido esta entrada en tu blog, no se si Blogger por defecto la ha metido o tú que la has pasado a HTML y has hecho una nueva entrada.
Saludos