miércoles, 12 de marzo de 2008

La civilización. Ayer estuve en ella

Por muy aislado que quiera estar uno, forzosamente hay que ponerse en contacto con la civilización. Yo tengo una necesidad ineludible para hacerlo y es el aprovisionamiento de las medicinas para mi depresión, cosa que hago una vez a la semana.
Nunca me marco el día en el que hacerlo, y aunque en mi subconsciente tengo marcado que sea el lunes, depende de cómo tenga las neuronas, lo hago o lo dejo para otro día. Sigo sin querer marcarme obligaciones.
Ayer fui al pueblo. Por fin en Timofónica, me dieron los datos para poder dar de baja el móvil y antes de salir, escribí la solicitud. Me pongo el atuendo de la moto (Chaqueta, botas, casco, mochila y guantes), la arranco y camino. Al abrir la cancela, tengo que tener cuidado con el Fideo, porque el hombre recuerda sus tiempos de vagabundo y como me descuide se va a ver mundo.
Lo mejor de la salida es el paseo en moto; la sensación de libertad que siento subido en la misma, es difícil de explicar, independientemente de las inspiraciones en las que creo que respiro oxigeno puro.
Parada en la papelería donde compro sobres para el escrito que tengo que mandar, un par de revistas y sigo camino hasta la oficina de Correos. Cumplido el trámite, al estanco a aprovisionarme de tabaco y a la Farmacia, principal motivo de mi salida. Ya por último al supermercado donde también hago provisiones para mis cenas y vuelta a la parcela. Repito que ayer venia muy a gusto en la moto. Recibimiento festivo por parte de la Penca y el Fideo.
Ya de vuelta siento unos deseos irrefrenables de pegarme un baño, pero pienso lo fría que estaba el agua la última vez que lo hice, y una hipotermia con la perdida de conocimiento, encontrándome solo, no es precisamente lo que quiero por ahora.
Hasta la semana que viene.

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3 comentarios:

Cèlia dijo...

No te gusta la civilización, pero te sumerjes en ella, la moto con la que crees sentirte libre y respirar aire puro ¿donde está ese aire puro?
El tabaco, con la cantidad de veneno que le introducen.
Y al pobre Fideo no le dejas ver mundo, con lo feliz que el seria y seguro que volvia a por la "pitanza" y por la Penca.
Saludos.

José Manuel dijo...

Te contestare por partes
Vivo en un desierto, en donde las calles aun son de tierra y la mía no va a ninguna parte, por lo que por aquí no pasa un vehiculo, ni perdido. Para mis perros es un acontecimiento que pase uno, le ladran a rabiar. Sí, es de los pocos lugares donde se puede respirar aire puro.
Seguramente soy la única persona que fuma por prescripción facultativa. Le dije a mi psiquiatra de dejar de fumar, a lo que me contesto que de algo me tendría que morir, que ni lo intentara. Lo mío es un cuadro ansioso depresivo, por lo que no vería muy adecuado unir las dos ansiedades.
En cuanto al Fideo, es un perro joven, y su deporte favorito es perseguir motos. Un día se me presento un coche de la policía municipal con los de la perrera y a poco mas me llevan a la cárcel. Según ellos había tirado de la moto al cartero. A mi que siempre uso ese vehiculo jamás me ha tirado un perro. ¡Que le vamos a hacer!

Gaby Gaby dijo...

Mi estimado amigo,
Por más que querramos aislarnos en su totalidad, siempre la civilización nos acompañará en mayor o menor medida... así sea solo para surtirnos!!! en este caso imagino que también significará unas horas diferentes, un agotamiento distinto y hasta una percepción diferente de lo que estimamos por civilización. Que bueno que para ti, ese acercamiento incluya la sensación de libertad que genera tu moto!!! yo también quisiera una... :)
Por otro lado y en atención a tu comentario, trato yo de imaginarme como será esa tristeza que te acompaña... supongo que es distinta a la mía, pero calará igual? causará los mismo síntomas pero en diferente medida? estarán tus emociones también ligeramente expuestas con ocasión a la tristeza o te retrotraerás más en tu persona? Ah caramba, cosas dificiles de determinar (me respondo luego) pues habría entonces que medir unas de esas cosas que no suelen medirse...

Todo esto para que? bueno pienso que para compartir contigo aquello que me repito constatemente para darme ánimo (en mi analogía, si aplica para mi puede que aplique en alguna medida para ti) pienso que somos barquitos en un inmenso mar que anhelamos tranquilo pero sabemos que en cualquier momento se alborota...
Sube la marea y pienso que en algún momento debe terminar, que es un ciclo, que prontamente el mar estará calmo de nuevo... y se me ocurrió una reflexión para verle el lado positivo a la tristeza: si estoy triste ahorita,si me siento mal ahorita ya las cosas no podrían empeorar, de ahí que cuando vuelva a cambiar mi estado de ánimo será para mejor... es decir, dentro de todo, no importa como me sienta ahorita (como para ignorarlo) pues se que vienen momentos mejores...
Mira tu... ahorita triste si, pero el estado de ánimo va a cambiar y va a cambiar una vez instalada la primavera, así que independientemente de hoy, vas a pasar la primavera en un estado de ánimo saludable...para alegrase no? eso es lo que viene!!! una vez ahí ya veremos...:)
Un sentido abrazo,
GABY