sábado, 12 de abril de 2008

Tensión arterial. ¿Qué presión medimos?

Un ex compañero de trabajo, de tarde en tarde me llama por videoconferencia, se extraña de que en este blog hable de cosas que no mencionaba en el trabajo y me dice que por qué no escribo de hidráulica de la que según él, tanto se. No me van las falsas modestias así que diré que la hidráulica desde los primeros estudios que sobre ella hice en bachiller, me encanto y en los trabajos que he ejercitado en mi vida he tenido la oportunidad de estar en contacto con ella, pero en especial en el ultimo, en el que mi misión era que llegara agua potable a todos los ciudadanos de Granada e incluso ya al final a varios pueblos de su cinturón, todo se me volvió mecánica de los fluidos. Era una red de aguas que la cogimos hecha un desastre y la hicimos una de los mejores suministros, por lo que problemas tuvimos de todo tipo y todos los resolvimos, así que sí, algo o bastante sé sobre el tema. Pero no es de agua, de lo que una vez me presenté, un problema, que me costo un cierto tiempo en dar con él, con la particularidad de que le pregunte a un par de médicos amigos, y ninguno de ellos me lo resolvió, por lo que dudo que haya mucha gente que lo sepa. Se trata de la presión arterial
Todos sabemos como es el aparato, por lo que no lo describo aquí. También me imagino que a todos nos la han tomado alguna vez, así que estamos al corriente que ninguna parte del aparato se pone en contacto con el fluido, en este caso la sangre, luego si es así como es posible que podamos medir la presión. Escogí el camino equivocado para contestarme a la pregunta razón por la que tarde ese tiempo en darme la respuesta.
No es la presión arterial lo que medimos. No estoy perdiendo la razón en mi encierro, vuelvo a repetir que es otra presión la que medimos, y por simpatía la relacionamos con la de la sangre que bombea el corazón.
Vayamos al aparato de toda la vida, un brazalete que liamos alrededor del brazo y al cual inflamos (Metemos presión) mediante una pera, y de un fonendoscopio con el que escuchamos los latidos del corazón. Inflamos el brazalete con más presión de la que necesitamos, y lo que hemos conseguido es transmitirle la presión de este a la arteria hasta el punto de estrangularla por completo, por lo que por ella ya no circula sangre. Vaciamos lentamente el aire, y llegara el momento en que por la arteria empiece a circular (Lo escucharemos con el fonendoscopio), pues bien la presión que en ese momento marca el aire del brazalete es la que tomamos como presión sistólica o alta. Sigue vaciándose el aire hasta que se deja de escuchar el latido del corazón y tenemos la diastolita o baja.
No tengo la certeza de que lo hayáis comprendido, pero creo que si queda claro que las presiones que medimos son las del aire del brazalete.
Las medidas se dan en m/m de mercurio, porque en un principio, era en columnas de este material donde se veía la presión y sigue siendo la más exacta, puesto que el manómetro que vemos ahora, es más fácil de que se desregle.

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1 comentarios:

Naturalmente dijo...

Los remedios naturales se han utilizado por millares de años para apoyar el balance del agua en el cuerpo humano. En épocas más recientes, la investigación ha confirmado esta sabiduría tradicional y hay muchos estudios clínicos publicados que demuestran la capacidad de una gama de hierbas de apoyar niveles flúidos equilibrados en el cuerpo y de actuar como un diurético natural para apoyar el sistema cardiovascular y a mantener la presión arterial dentro de la gama normal.